Estaba yo un sábado noche aburrido como una ostra mirando un programa de debate político en TV3 llamado Preguntes Freqüents cuando alguien mencionó la movida que había con los Taxis en Barcelona.

Mientras miraba el programa decidí buscar información sobre Uber y Cabify y cuando acabó el programa cree un hilo de esos en Twitter para informar a la peña así en general -que lenguaje más cool estoy usando-.

Hice ese hilo pensando en que nadie me iba a leer y pasado tres días me despierto un día de buena mañana y ¡BOOOM! 500 RT así por la cara y no dejaba de crecer.

Inmediatamente pensé "Joder, algún influencer de esos le ha dado RT" y me fui a trabajar.

Aprovechando ese momento de "gloria" quiero hacer esta entrada explicando un poco con un poco más de detalle todo lo que hablo en el hilo de Twitter.

No soy de usar Taxis

Y es cierto, el hilo no lo hice para defender al mundo del Taxi, lo hice para defender a la clase trabajadora de ambos lados. Por un lado, unos estaban siendo explotados y por otro lado sus puestos de trabajo estaban peligrando.

Las grandes empresas, y sobretodo esas que vienen del mundo Silicon Valley, tienen tendencia a maniobrar para que entre trabajadores nos peleemos.

black and white photo of couch
Photo by Marius Ciocirlan / Unsplash

Y es bien cierto que el sector del Taxi necesita una reforma o hacer algo para que todo el mundo tenga acceso, con igualdad de condiciones. Pero bueno, este no es el tema que quiero tratar así que vamos a lo importante.

No uso Taxis a menos que sea por una emergencia. Las últimas veces que he cogido un Taxi ha sido cuando tuve que ir a urgencias y otra cuando tuve que ir a la estación de tren de Madrid (el metro es una locura para un pueblerino como yo xD).

people waiting in train station
Photo by Banter Snaps / Unsplash

Generalmente me muevo por las ciudades con el flamante y maravilloso Transporte Público. Ese transporte que hace que siempre llegue temprano al trabajo -se nota la ironía, verdad?-.

Nota: Sacarse el carné de conducir.

Lo que tengo muy claro, es que nunca voy a usar Uber/Cabify por las siguientes razones que voy a exponer a continuación.

Atacan nuestra privacidad como usuarios/as

Ambas plataformas atacan nuestra privacidad de manera grave. Y es que este tipo de empresas, como muchas otras, recopilan datos sobre los pasajeros y los usan para crear perfiles de varias maneras.

Tenemos que tener en cuenta, que en el momento que nos conectamos a Internet ya estamos creando un perfil. Si este perfil se puede referenciar a un número de teléfono, e-mail o algún otro dato significativo: ¡Zas! Ya estás cazado/a. Acabas de formar parte del Big Data de alguna empresa.

Tanto Uber como Cabify, requieren que los pasajeros se identifiquen, haciendo login con Facebook o Gmail o incluso con número de teléfono. Esta identificación es necesaria para hacer un viaje como para pagar. Por lo que al usar Uber o Cabify, dejamos de ser anónimos, como lo seríamos usando un Taxi convencional.

Si que es cierto, que por ejemplo, Uber ofrece a algunos usuarios en algunas ciudades la opción de pagar en efectivo, pero aún así, se deben de identificar y por lo tanto existe el rastreo y el perfilado del usuario.

Por poner un ejemplo, Uber puede rastrear a la gente y descubrir si alguien tiene una aventura de una noche. Y en realidad, lo hizo.

De hecho, Uber ha comenzado a rastrear los movimientos de los usuarios ANTES y DESPUÉS de sus viajes. Esto significa que Uber no solo sabe a donde vas, si no que sabe que vas hacer antes de coger uno de sus coches.

two women facing security camera above mounted on structure
Photo by Matthew Henry / Unsplash

"Pero T3rr0rz0n3, estás manipulando de manera descarada! Esa opción, la del GPS se puede desactivar, hay un hermoso botón en la aplicación para que Uber no haga eso. Uber, se preocupa por nosotros". ¡Ay! Pequeño usuario mimimi, claro que existe un botón.

¿Pero donde no hay botones? Incluso en WhatsApp hay un botón para "no compartir datos con Facebook" -risas enlatadas-. Seamos realistas, nadie desactiva esa opción y, los botones pueden tener títulos muy bonitos pero hacer otra cosa.

Sigamos con lo del rastreo, ambas aplicaciones pueden husmear en las ubicaciones y contactos de los usuarios todo el tiempo. Existe la posibilidad técnica de hacer esto porque su aplicación no es libre. Es decir, que la aplicación no está siendo controlada por el usuario, si no que hay una mano negra quien controla esa APP.

Debido a este rastreo sin fin, algunos ejecutivos y personal de Uber han acosado a pasajeros en varias ocasiones y de varias maneras.

Atacan nuestra libertad como usuarios

No solo nos husmean los dispositivo, sino que también no nos dejan otra opción que usar su Software Privativo. Por ejemplo, Uber requiere que los clientes ejecuten un programa no libre. Un programa no libre, pisotea la libertad de los usuarios.

Si la aplicación que te dan es no libre, significa que pueden ejecutar código malicioso sin que el usuario/a lo sepa.

Además, estas aplicaciones requieren ejecutar otro Software no libre: Android. Y usar otra aplicación no libre para descargar: Google Play.

Nota: Voy a obviar totalmente un tema que puede ser eterno y es el tener un dispositivo libre 100% -es posible, en su mayor medida, pero complicado-.

Ambas plataformas abusan de los conductores

Ser conductor de Uber es algo medianamente fácil, así que en este "negocio" se puede meter cualquier persona con un traje bien limpio.

Algunos conductores de Uber están demandando a Uber acusándolo de programar su Software para engañarlos a ellos y a los pasajeros a través de información errónea. Por lo visto, la aplicación de Uber mostraba la ruta más corta pero con el precio más caro y al conductor se le cobraba la ruta más corta.

Si ya es duro que "tu propia empresa" te estafe, imaginaros si encima utilizan trucos psicológicos para manipular a los conductores para hacer cosas que van en contra de sus intereses, como por ejemplo, pasar más tiempo conduciendo sin pagar -la gasolina y tal-.

Y por si fuera poco, las mujeres que trabajan en Uber se encuentran con un hostigamiento que las persigue a diario.

Vamos, que te estafan con lo que cobras, te hostigan a más no poder y encima el salario de Uber y Lyft son tan bajos que ha llevado al suicidio a algunos conductores.

Impuestos que pagan las plataformas

Tanto Uber como Cabify están vendiendo tan barato que pierden dinero a propósito para así destruir a sus competidores. Al principio pierdes dinero, pero merece la pena, porque así te cargas al Sector del Taxi e implantas tu maravilloso sistema económico y allí solo ganas dinero tu.

1 U.S.A dollar banknotes
Photo by Sharon McCutcheon / Unsplash

Y como toda buena empresa de Silicon Valley, ha hecho arreglos para no pagar los impuestos en Estados Unidos si comienza a obtener ganancias. Una muy buena condición si tu precio está tirado de precio.

Pero hay más países, por ejemplo, Uber China rastrea a los conductores y los presiona activamente para que se mantengan alejados de las protestas, no vaya ser que un día se despierten con ganas de defender sus libertades laborales.

Uber y Cabify generan discriminación de todo tipo

Uber sistemáticamente discrimina a los pasajeros que son negros y tiende a engañar a las mujeres. Es cierto que esto está cogido con pinzas porque no hay algo que sea muy evidente, aún así, el estudio en el que se basa esto, como he dicho, no demuestra como se produce la discriminación o el engaño, pero si que demuestra el fenómeno estadístico.

Lo que si que es cierto, es que Uber y Cabify cobra diferentes precios a diferentes personas.

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Photo by Matteo Paganelli / Unsplash

¿Pero son solo Uber y Cabify?

¡Claro que no, estúpido/a! Todas las aplicaciones por lo general hacen exactamente lo mismo. Eso ya lo sé, por eso no uso Facebook ni nada de Google. ¿Y Twitter? Pues claro que hace lo mismo. Pero existen alternativas para conectarte a Twitter, como por ejemplo usar Twidere bajo Tor.

Existe un perfil tuyo, pero no con datos del todo verídicos. No soluciona el problema al 100%, pero lo apacigua lo suficiente para que tu mensaje llegue a más gente y al menos haga pensar un poco a la peña.

Ahora bien, ante este tipo de cosas podemos hacer dos cosas: usar esos servicios y callaros la boca o dejar de usarlos y reivindicar la privacidad.

Todo lo que he explicado se podría explicar con otros nombres de empresas que actualmente lo están petando mucho. Ya sea redes sociales o mensajería instantánea o reparto de paquetes.

Y se puede hacer con otros nombres de empresas porque todo esto es de primero de Silicon Valley:

  • Coges un servicio que ya está y lo actualizas usando las nuevas tecnologias.
  • Lo explotas como una idea cool y que mola para todos.
  • Lo lanzas en alguna ciudad de esas que molan y que se apuntan a todo.
  • Como que no hay legislación, pues nadie te dice nada.
  • Alguien se quejará, seguro, pero no hay problema, habla con el Gobierno para que tu negocio funcione -y siempre le podrás dar algo a cambio-.
  • Explota deliberadamente a la clase trabajadora.

Y si tu empresa cae en bancarrota, ¡Ningún problema! Vuelve a empezar el proceso entrepreneur! Y recuerda, las bicis ya no están de moda, ahora se llevan los patinetes eléctricos.

Uber y Cabify se van de Barcelona y yo que me alegro. Solo queda decir, que sería maravilloso plantarse todos un día en Gran Vía o Diagonal para exigir un alquiler digno y señalar claramente a Airbnb y todas esas empresas que ayudan a la gentrificación de nuestras ciudades. Así que...

Airbnb you're next.